Justicia

En otros apartados dentro de Estilos de Liderazgo hemos tratado algunas de las cualidades individuales que un buen líder o un buen empleado debe desarrollar.

Sin embargo, uno de los valores más importantes para ser un buen líder es actuar de manera justa. La justicia es un valor social, más que individual, por ello esta cualidad se diferencia de las demás.

¿Qué es la justicia?

Esta se refiere a la aplicación correcta de las normas y a la distribución equilibrada de los bienes y valores dentro de un grupo social.

Este valor es eminentemente social, pues más que ser la cualidad de un líder o de un empleado se refiere a la manera en la cual se relacionan dos personas.

Cuando un líder fomenta la justicia, entonces logra dar a cada miembro del equipo lo que le corresponde de acuerdo con sus méritos, necesidades y aportes a la sociedad o al grupo de trabajo.

¿Cómo es un líder con justicia?

Los líderes con justicia tienen un trato igualitario con todos los empleados y procuran ser equitativos al tomar decisiones de trabajo que involucren a más personas.

Su interés está en generar confianza, así como en procurar un ambiente de amabilidad y respeto.
Cuando un líder justo delega las tareas a su equipo toma en cuenta las habilidades de cada quien y también reparte las labores de manera equitativa.

Un líder justo brinda la oportunidad a los miembros de su equipo de realizar varias tareas y que tengan experiencia en muchos proyectos.
Además, los líderes justos procuran establecer reglas junto con su equipo de trabajo, de manera que todos colaboren al momento de hacer los planes de trabajo.

Dichas reglas o criterios de trabajo serán los que dicten los procesos, el establecimiento de metas, prioridades y protocolos de resolución de problemas.

Si llega a ocurrir un desacuerdo o conflicto, los líderes justos escuchan las necesidades de sus empleados e intentan encontrar la mejor solución para todos los involucrados.

Además, los líderes de este tipo tomarán en cuenta las opiniones de su equipo de manera equitativa y al final tomarán una decisión basada en el bien común.
Algunas otras características de los líderes justos son la transparencia en la información y en la comunicación, la celebración de éxitos conjuntos, la retroalimentación constante y su habilidad para empatizar con los demás.

Ejemplo de un líder justo

Francisco I. Madero es un excelente ejemplo de un líder justo, se trata del hombre que puso un alto a las injusticias de Porfirio Díaz en México.

Francisco nació en Coahuila en 1873. Su educación fue muy privilegiada, pues estudió en Estados Unidos y Francia. Tras sus estudios volvió a México y se hizo cargo de los negocios de su familia.

Su tarea era cuidar las tierras de su familia y propiciar el cultivo y para ello intentó mecanizar algunos procesos.

El primer obstáculo que se encontró fueron las malas condiciones de vida de los labradores, que eran un reflejo de las malas condiciones
laborales del país.

Desde los 30 años, Francisco I. Madero se convirtió en una figura política que defendía el derecho de los trabajadores y se oponía a las malas prácticas del gobierno de Porfirio Díaz.

Su principal objetivo era luchar por la libertad y la justicia social, por lo que plasmó sus ideas políticas en el libro La sucesión presidencial de 1910.

Su libro creó mucho revuelo y provocó que se crearan muchos grupos antiporfiristas.
Como Porfirio Diaz decidió postularse nuevamente a la presidencia de México, Madero comenzó un viaje por toda la República explicando la importancia de la libertad de elección y la democracia. Se postuló para la presidencia y como era un verdadero contrincante Porfirio Díaz decidió arrestarlo y no permitirle participar en las elecciones.

En cuanto fue liberado, Madero huyó a Texas, desde donde fue el líder intelectual de la Revolución Mexicana. Invitó a todos a levantar las armas y a no permitir más injusticias. La lucha de Madero fue exitosa, porque logró la renuncia de Porfirio Díaz.

Sin embargo, otros líderes revolucionarios no aceptaron que él fuera el nuevo presidente de México y lo asesinaron. Francisco I. Madero dedicó su vida para proteger las libertades de las personas más humildes.

Un noble objetivo que tuvo éxito.

¿Cuál es el opuesto a la justicia?

El líder injusto es el opuesto al líder justo. Se sabe cuando un líder es injusto porque da prioridad a algunos miembros del equipo sobre otros.

Normalmente, un líder de este tipo dará preferencia a las personas más cercanas a él o ella, así como a los proyectos que le traigan más beneficios personales.

Otra característica de un líder injusto es que no se apega a valores o criterios específicos, sino que los cambiará según le acomode o según las circunstancias.
Si un líder injusto guía a un equipo se darán consecuencias negativas en una empresa; por ejemplo, no generarán confianza en los empleados, no premiarán los esfuerzos de manera equitativa y mucho menos trabajarán en equipo.

Son muchas las desventajas de un liderazgo injusto en una compañía.

¿Cómo se refleja en un buen líder?

Sabemos que un líder es justo cuando vive de acuerdo con sus principios y valores.

En pocas palabras, un líder que actúa bajo el principio de la justicia refleja coherencia entre sus pensamiento, palabras y acciones.

Además, un líder justo es equitativo al momento de tomar decisiones, es decir, piensa en las repercusiones que sus decisiones pueden traer a los demás miembros de la empresa y no sólo en los beneficios que puede brindarle a él.

En cuanto al trato con los demás, un líder justo trata con equidad a todos los miembros de su equipo sin importar las afinidades personales o relaciones estrechas o lejanas que mantenga con los demás; de la misma forma, establece salarios justos, los cuales acompaña de agradecimientos y reconocimientos cuando es necesario.

Por otro lado, cuando trata con los clientes el líder acepta y rechaza los proyectos de acuerdo con los valores y objetivos de la empresa, sin preferir o beneficiar a algunos clientes sobre otros.

Razones para desarrollar la justicia

¿Por qué ser un líder justo? Al ser un líder justo crearás un ambiente virtuoso en el que todos los empleados, sin importar su posición o puesto en la empresa, se sentirán cómodos de realizar su trabajo y, sobre todo, al contribuir con ideas que aporten valor al equipo.

Además, al ser justo se creará un ambiente de competencia sana en el que cada miembro del equipo se esforzará al máximo en sus responsabilidades con el fin de realizar exitosamente sus tareas y crecer profesionalmente en un mediano plazo.

La mejor recompensa de ser un líder justo es que los miembros de tu equipo se sentirán motivados y podrán colaborar uno con otro sin mayores complicaciones.

Esto facilitará el cumplimiento de las metas, la calidad de los proyectos será óptima, ayudará a que el equipo se adapte a los cambios externos e internos y también favorecerá la resolución de problemas.

¡Hay muchas ventajas de ser un líder justo!

Consejos para ser más justo con tu equipo

El principal consejo para ser un líder justo es establecer normas que funcionen como guía en varios casos.

Por ejemplo, algunos casos pueden ser para trabajar en equipo, para determinar cuándo se cumple una meta y cuándo no, así como para tomar la decisión de si los colaboradores están preparados para un ascenso o para guiar un nuevo proyecto.

Estas normas deben ser lo más claras y sencillas posibles y de preferencia establecerse de manera colaborativa. ¡Y claro! Los criterios que se establezcan deben ser respetados en todo momento.

Aunado a esto, para ser un líder justo es importante ser transparente. Para  ello, se debe compartir la información con todo el equipo, hacer juntas de retroalimentación y propiciar la participación de todos los integrantes en los proyectos.

Obstáculos de la vida diaria para ser un líder más justo

Para implementar un liderazgo justo se necesitan varios factores dentro de la organización de una empresa y la falta de estos representan obstáculos para implementar la justicia de manera institucional, algunos ejemplos son.

  • Falta de procesos claros para hacer denuncias anónimas
  • Lineamientos no claros para responder a objeciones de los colaboradores
  • Metas no específicas por área y por colaborador
  • Desigualdad de las condiciones de trabajo

Independientemente de los lineamientos o procesos de una empresa, existen algunos obstáculos para ser un líder justo, como los siguientes:

Facilidad para empatizar con ciertas personas del equipo más que con otras debido a afinidad en la personalidad o en las formas de trabajo.

Aun cuando un líder sienta mayor empatía con algunos colaboradores debe mantener una postura neutra al momento de tomar decisiones.

Preferir los éxitos individuales sobre los del equipo. Los líderes justos tomarán y priorizarán aquellos proyectos que beneficien a todos o la mayoría de los integrantes del equipo y no sólo a sí mismo.

Asumir las consecuencias de los errores aun cuando el error no fue cometido directamente. Si un proyecto contiene errores o si una meta no se alcanza, un líder justo asume parte de la responsabilidad junto con su equipo.

¿Cómo aplicarlo en la vida cotidiana?

Para ser más justo, hay algunas cosas específicas que se pueden hacer, por ejemplo:

  • Decir la verdad en todo momento
  • Tener en mente cómo las decisiones tomadas afectarán a los demás
  • Aceptar las repercusiones de las decisiones tomadas y las acciones realizadas
  • Pedir a los demás que realicen las acciones que les corresponde y no más
  • Aplicar las mismas normas a todos los empleados
  • Establecer reglas claras y darlas a conocer a todos
  • Disculparse cuando se cometan errores

Recomendaciones para profundizar

Michael J. Sandel en su libro Justicia. ¿Hacemos lo que debemos? nos comparte una interesante reflexión sobre los conceptos de la justicia a lo largo de la historia, aterrizándolos en las prácticas de hoy en día.

Michael cuestiona situaciones políticas desde el punto de vista de la justicia social ayudándonos a tener opiniones más racionales y a crear empatía por los menos afortunados. Obtener libro aqui

Liderazgo centrado en principios de Stephen R. Convey es un texto en el que se explica la importancia del establecimiento de principios o leyes universales para ser un buen líder.

El autor explica cómo aplicar dichos principios a las situaciones reales para resolver obstáculos y crear relaciones laborales productivas y justas. ¡Una gran lectura para tu vida! Obtener libro aqui

Finalmente, es importante tratar a los demás tal y como te gustaría que te trataran a ti si estuvieras en su lugar.

Debes saber también que desarrollar cualidades como la simpatía y la humildad te ayudarán a ser más justo con tus empleados, socios, clientes y compañeros de trabajo.

¡Es un gran beneficio para todos!

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